El origen del nombre «inteligencia artificial»
El 31 de agosto de 1955, la ciencia de la computación experimentó una de sus metamorfosis conceptuales más profundas. Lo que comenzó como la automatización de cálculos numéricos acelerados por la electrónica de la posguerra pronto derivó en una interrogante ambiciosa: ¿es posible mecanizar el pensamiento humano? Sin embargo, la etiqueta con la que hoy conocemos a este campo multidisciplinario surgió como resultado de un cálculo político, epistemológico y generacional con el objetivo de generar un paradigma que permitiera independizar a una nueva camada de investigadores frente al dominio de las figuras tutelares de la época. Preámbulo: Las sombras de la cibernética y el peso de una «vaca sagrada» Antes de que la expresión cobrara la relevancia mediática de nuestros días, el estudio de las máquinas pensantes se encontraba fragmentado en distintas corrientes teóricas. Por un lado, John von Neumann y Claude Shannon exploraban la «teoría de autómatas», una disciplina orientada al análisis ...