El nacimiento de la era digital: Buenas intenciones con una mala dirección
Ser un genio y un Premio Nobel no lo califica a uno automáticamente para ser un líder. Es el principio de Peter: Las personas en una jerarquía tienden a escalar hasta su nivel de incompetencia. Y el Dr. Shockley lo demostró con su estilo de dirigir. Si bien, fue brillante al elegir a sus colaboradores, ya que para finales de 1956, Laboratorios de Semiconductores Shockley contaba con 32 destacados genios, entre físicos, químicos, administradores, teóricos y experimentales, no pudo (y no quiso) lograr un trabajo cohesivo entre ellos. De hecho, les prohibía comunicarse entre sí (algo francamente complejo por el tamaño de las instalaciones). La paranoia de Shockley le llevó a tener un polígrafo (detector de mentiras) en la oficina, al que sometió al menos en alguna ocasión a sus colaboradores para descubrir quién había rasguñado a una colaboradora. Laboratorio de Semiconductores Shockley era una división de Beckman Instruments, Inc., organización que se encargaba de desarrollar, fabricar y...